Quiero hacerte saber que no fingí nada, ni modulé mi forma de ser; sólo fui yo, con la corriente de la situación.. Nosotros, tan ligeros, con ropa o sin ella. Tan despreocupados pero a la vez tan deseosos del otro.
Dulces, pero distanciados..
No quiero más lugares comunes, encuentros furtivos, indecisiones constantes, ni compañías inestables.
No me traigan el ser que repite como padre nuestro en rosario, que no está listo, pero que de su boca salen “tequieros” y que con sus manos pule el deseo.
Que si el amor de mi vida anda por ahí, díganle que ya estoy lista y que si ya pasó, háganle acuerdo que soy un poco ciega.
Dejo mis libros a un lado, veo esta cama.. Está tan sola. Yo estoy tan sola.
Quiéreme, deséame, escúchame bien. Sin prejuicios, sin miedos. Hazlo bien, sino no hagas nada.
Lo santa, lo puta, lo loca, lo cuerda, lo inestable, lo intensa, lo estúpida, lo callada, lo seria, lo fría..
Todos quítalos, no me los pongas.
No son míos, ni tuyos.
Quítalo todo. Déjame el alma desnuda.
Encuentra los que calzan.
Guarda para otros cuerpos el resto de estos adjetivos/sustantivos.
Porque no soy lo que tú lees, lo que tú ves, lo que tú sientes.. Soy la nada, soy todo. Soy lo que no escuchas, lo que no ves, lo que no sientes. Lo que no alcanzas a percibir.